sábado, 11 de diciembre de 2010

Desde Guatemala

Desde Guatemala Gloria, de Mossita Bella, nos cuenta estas hermosas tradiciones:

En Guatemala, la casa se adorna con luces y adornos navideños como se ha ido siendo costumbre, esto particularmente en zonas urbanas y rurales con servicio de electricidad.
En una esquina de la sala de estar se realiza un pequeño escenario, en algunos hogares se mezclan dos costumbres, el árbol navideño y el portal de Belén, que localmente llamamos El Nacimiento.
Veamos primero el Nacimiento, El Santo Hermano Pedro de Betancourt, trajo a Guatemala, primero a la Antigua Guatemala (Santiago de los Caballeros) a 45 kilómetros al occidente de Ciudad de Guatemala, alrededor del Siglo XVII, la costumbre de representar Belén. El Santo Hermano era terciario de los Franciscanos, San Francisco de Asís introdujo en el norte de Italia la representación en vivo en el siglo XIII. Los franciscanos la fueron llevando por todo el mundo.
La variación en Guatemala vino del arte popular de representar en con estatuillas de barro a pastores, ovejas, poblados, casas etc. y utilizar el aserrín de madera de pino teñido de colores, para representar las parcelas agrícolas, caminos, y otros.
En esta esquina que algunos hogares no es más de 1 a 2 mts. cuadrados, se instala un representación a escala, de la cueva de Belén o Portal, y de los caminos que conducen a través de pueblos y villorios. La escena principal son los tres reyes magos que se encaminan a Belén. El portal tiene una grupo de imágenes en madera o yesos, la Virgen María, San José, el asno y el buey, y en el centro un pesebre donde a la media noche se coloca una imagen del Niño Jesús. Este permanece acostado y en pañales entre el 24 y el 31. El 31 a media noche se le viste con ropas tejidas a mano y se le pone en posición de estar sentado y se le agrega la coronilla del resplandor.
Organizar el Nacimiento es un trabajo de toda la familia, pero las acciones son dirigidas por la mamá. Días antes en los mercados cantonales se vende: Tierras de colores (aserrín teñido), musgo natural, pelo de ángel, espejos (para las lagunas) y todo tipo de estatuillas de barro cocido, que localmente son de vendedoras mayas como las que en la realidad venden en los mercados cantonales, ovejitas, pastores, patitos y aves para los estanques, etc.
 Esto todo es un fascinante despliegue de colorido y arte popular entrelazado, mezcla entre el arte popular maya, la influencia hispana y la tradición catòlica sintetizada por los franciscanos. 

El Arbol de Navidad se introdujo con la llegada de los alemanes a fines del siglo XIX y principios del XX. Llegaron al Norte de Guatemala a la región de la Alta Verapaz. 

También contribuyeron los norteamericanos que llegaron a principios del siglo XX para trabajar con la United Fruit Company, la Bananera. Ellos trajeron sus costumbres y las incorporaron al país. 

Estas tradiciones se mezclan si el hogar es católico o bien separan. En el caso de familias evangélicas o protestantes, no utilizan el Nacimiento o portal de Belén para no tener representación de imágenes. En este caso el Arbol de Navidad les sirve de simbolo para la fiesta.
Al final es común encontrar un árbol de Navidad (pino o pinabete) o bien uno prefabricado de materiales sintéticos (made in China). Bajo el árbol se construye año con año un nacimiento.

1 comentario:

  1. Que mágia acompaña siempre estas tradiciones, un besin.

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